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Guía

Cómo se corrige un test con penalización

La Junta resta un tercio por error y el SAS un cuarto. No es un detalle: cambia la respuesta a «¿contesto o dejo en blanco?».

La fórmula, organismo por organismo

Los dos organismos penalizan el error, pero no con la misma dureza, y esa diferencia es la que decide tu estrategia en el examen.

ConvocatoriaOpcionesPenalizaciónPreguntasTiempo
Administrativo Junta · C1.10004−1/3100180 min
Auxiliar Junta · C2.10004−1/3100180 min
Administrativo SAS4−1/475120 min
Auxiliar Administrativo SAS4−1/475120 min

Datos de la última convocatoria completa revisada de cada cuerpo. Las preguntas en blanco no penalizan en ninguno de los dos organismos, y la cifra de preguntas es la de evaluables, sin contar las de reserva.

Qué significa «resta un tercio»

No se resta un tercio de punto sobre diez: se resta un tercio del valor de un acierto. Si tu examen tiene 100 preguntas evaluables y cada acierto vale 1, tres errores anulan un acierto. La nota bruta sale así:

aciertos − (errores ÷ 3)

En el SAS el divisor es 4, de modo que hacen falta cuatro errores para anular un acierto. Sobre esa nota bruta cada convocatoria aplica después su propia escala; lo que aquí importa es la parte que depende de ti.

La pregunta de verdad: ¿contesto o lo dejo en blanco?

La respuesta no es de carácter, es de aritmética. Con cuatro opciones, contestar al azar acierta una de cada cuatro veces y falla tres. Multiplicando cada resultado por lo que vale:

SituaciónJunta (−1/3)SAS (−1/4)
Ni idea: eliges entre las 40+0,06
Descartas una: eliges entre 3+0,11+0,17
Descartas dos: eliges entre 2+0,33+0,38

Léelo así: el número es lo que ganas de media por cada pregunta que contestes en esa situación, en puntos de acierto. Y sale una regla clara:

  • Si has descartado aunque sea una sola opción, contesta. En los dos organismos sale a favor, y a partir de dos descartes sale mucho a favor. Dejar en blanco una pregunta donde has eliminado un distractor es regalar puntos.
  • Si no tienes ni idea, en la Junta da exactamente igual. Contestar al azar entre cuatro opciones con penalización de un tercio tiene valor esperado cero: a la larga ni ganas ni pierdes. Es la razón de ser de esa fracción.
  • En el SAS, a ciegas, contestar sale ligeramente a favor. Con la penalización de un cuarto el azar puro ya es rentable, poco pero positivo. En un examen de 75 preguntas la diferencia es pequeña; aun así, no hay motivo para dejar nada en blanco.

La trampa de esto: el cálculo supone que tu descarte es correcto. Si crees haber eliminado una opción y te equivocas, la ventaja desaparece. Vale para descartes razonados, no para corazonadas.

Por qué la Junta eligió un tercio

No es arbitrario. Con cuatro opciones, un tercio es exactamente la fracción que hace que responder al azar no dé ni quite: neutraliza la lotería sin castigar a quien duda con criterio. Si la penalización fuese mayor, dejar en blanco pasaría a ser la jugada segura y el examen premiaría la prudencia por encima del conocimiento. El SAS, con un cuarto, es algo más benévolo.

Cómo entrenar esto

La estrategia no se improvisa el día del examen: se ensaya. En Aptus el modo examen oficial reproduce el cuestionario real de una convocatoria con su orden, su tiempo y su penalización, y calcula la nota con la fórmula del organismo. Es la única forma de saber si tus descartes son tan buenos como crees, que es de lo que depende todo lo anterior.

Fuentes

Aptus es un servicio privado e independiente: no representa a ninguna Administración. Ante cualquier duda, manda siempre lo publicado en el BOJA y en la web del organismo convocante.

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